Llenás una hora y las otras dos están vacías
El pico revienta y el resto del servicio la sala queda a media máquina. Esa capacidad no se recupera.
Cada mesa vacía en hora floja y cada cliente que se va porque hay espera es plata que no vuelve. Tu web reparte las reservas para llenar los horarios flojos y avisa a los que esperan apenas se libera una mesa.
Reservas repartidas. Lista de espera activa. Ningún cubierto perdido.
La sala trabaja a máxima capacidad durante un rato y después deja de facturar. Cada persona que se va por la espera y cada turno flojo se pierde para siempre.
El pico revienta y el resto del servicio la sala queda a media máquina. Esa capacidad no se recupera.
Llega, ve gente parada, y se da media vuelta. Ese cubierto se pierde para siempre y ni te enterás.
Se pisan turnos, se olvidan, y el que reservó llega y no tiene mesa.
El temprano y el tarde quedan vacíos porque no hay forma de ofrecerlos.
Tu web toma las reservas y las reparte para llenar los horarios flojos, no solo el pico. Cuando no hay mesa, el cliente deja su número y le avisás apenas se libera una. Ningún cubierto se pierde por desorden.

El centro es llenar todos los turnos. El resto ordena la experiencia para que cada visita sea más fácil de vender y de atender.
Cuando no hay mesa, el cliente deja su número en vez de irse. Apenas se libera una, el sistema le avisa y confirma en un clic. El cubierto que hoy perdés porque la persona se cansó de esperar, mañana lo sentás vos.
Recuperás mesas que antes se iban por la puerta.
Las reservas se reparten para ocupar el temprano y el tarde, no para amontonar todo en la hora pico. Ofrecés los horarios que hoy quedan vacíos y aprovechás mesas que hoy no facturan.
Más gente en la sala durante todo el servicio.
El cliente reserva desde tu web y el turno queda tomado en el momento. Nada de anotar en papel ni de pisar dos reservas en la misma mesa.
El salón llega al servicio sabiendo quién viene y dónde se sienta.
Tu carta con fotos lindas, siempre actualizada, accesible con un QR en la mesa o desde la reserva. Es la base que ya se espera, pero no es lo que te llena las mesas.
El cliente llega con ganas de pedir, sin pedirte un PDF por WhatsApp.
Reconocés al cliente frecuente con un beneficio y le das una razón para volver un martes, no solo un sábado. Más visitas en los días flojos.
Convertís una buena cena en una próxima reserva.
Las consultas y las reservas por WhatsApp quedan ordenadas, y sumás una sección para eventos privados y grupos grandes, que es donde está la mesa que más factura.
Cada consulta importante tiene un lugar y un próximo paso.
Nos ocupamos de dejar armado el recorrido completo para que tu equipo lo use sin cambiar la forma de atender.
Cantidad de mesas, turnos, horas pico y horas flojas.
Reservas y lista de espera configuradas para llenar todos tus turnos.
Desde el primer servicio no se te escapa ningún cubierto.
Ajustamos cómo se reparten los turnos según cómo llene tu salón.
En ambos planes el plus estrella ya está incluido. Sumás profundidad cuando tu restaurante la necesita.
Adaptamos reservas, mesas y recorridos a la forma en que creciste.
Pedir propuesta“Antes el temprano estaba muerto. Ahora repartimos las reservas y llenamos desde que abrimos.”
“La gente que veía cola se iba. Con la lista de espera dejan el número y les avisamos; recuperamos mesas que perdíamos todos los fines de semana.”
“Dejamos el anotador. Las reservas ya no se pisan y el salón trabaja parejo todo el servicio.”
Estas son las respuestas que suelen necesitar los dueños de restaurantes.
No: el centro es llenarte las mesas de todos los turnos y no perder al que ve espera. La carta es un extra.
Le llega el aviso a su celular apenas se libera una mesa y confirma en un clic.
Se cargan igual y quedan en el mismo lugar; no se pisan con las reservas online.
Sí, sobre todo: cada cubierto que rescatás pesa más.
Sí, definís qué mesas van a reserva y cuáles dejás libres.
Sí, con beneficios y reparto podés empujar los martes y miércoles.
No: se ve en una pantalla simple y capacitamos al equipo.
Semanas, no meses; te lo definimos en el relevamiento.
Sí: tu logo, tus colores y tus fotos.
Mostrale a tu equipo cómo aprovechar cada horario y rescatar cada cubierto.